Homenaje a los Caídos

Artística, elegante, sorprendente e impresionante.

La segunda acción tenía que romper los esquemas de la vecindad, tenía que levantar un clamor, tenía que ser incorrecta y llamativa.

Colocamos en San Juan de Dios (una de las plazas principales de Cádiz) una enorme escultura urbana, una pila de papeleras con más de 3 metros de alto, delimitada con conos y cinta y donde una placa en dos atriles aclararían los porqués de esta instalación: ‘Homenaje a las papeleras y contenedores caídos en acto de servicio’.

Tratábamos la problemática del vandalismo y los orines de perros que, pese al desconocimiento popular, eran dos lastres tremendos que deterioraban y destruían tanto papeleras como otros elementos del mobiliario urbano.

El mayor inconveniente, de nuevo, era la nocturnidad requerida. Para que la ciudad amaneciera con la pila de papeleras, tendríamos que hacer el montaje a altas horas de la madrugada.

De nuevo los medios recogieron la noticia, de nuevo en los mentideros volvieron a brotar especulaciones insólitas y las redes sociales, públicas y privadas, se llenaron de selfies con la instalación de fondo.

Todo un acontecimiento con la firma CSL.