Hogar Dulce Hogar

Extraña, cercana e incluso tierna.

La tercera acción consistiría en crear espacios hogareños en plena calle.

Una sala de estar, confeccionada con enseres abandonados a mala hora y mal lugar por ciudadanas y ciudadanos.

El abandono de enseres era una problemática no muy llamativa, pero muy importante ya que no solo generaba un residuo complicado de gestionar, si no que causaba otros problemas transversales como el deterioro de maquinaria de las recogida de residuos orgánicos (atascos, averías…). Visibilizar este problema tendría que significar acercar a la ciudadanía a este problema.

Así, no solo montamos dos enormes salas de estar en la vía pública, si no que las acompañamos de carteles con el teléfono de recogida de enseres y con una enorme alfombra de vinilo coronando cada estancia. Tanto en la alfombra como en los carteles podía leerse: ‘No abandones a tus enseres queridos’